dilluns, 12 de març de 2007

Un libro de cocina para tontos como YO

Estuve 30 dias debajo de un olmo esperando a que cayeran las peras hasta que me di cuenta que el refran empezaba " No pidas peras al olmo...".
Entonces decido ir al mercado a comprar 1 kg de peras muy caras por que el frutero se empeña en que habian estado en una conference de no se donde y tenia que pagar las tasas del viaje.
Una vez en casa intento pelar las peras, eso si, con más cuidado que las " putas patatas". En una cazuela dispongo el azucar, la rama de canela y la corteza de limón. Abro las botellas de vino, concretamente 5, para cubrir por entero las peras, empiezo a llenar el recipiente y me doy cuenta que no he probado el vino en cuestión. Después de haberme bebido 3 botellas, solo con la intención de contrastar que es bueno y con una borrachera facilmente identificable en Paseo de Gràcia esquina Diagonal con dos señores de la guardia urbana, doy paso a la dificil tarea de intentar poner las peras dentro de las botellas de vino, viendo al cabo de 1 hora y de que solo me quede el rabillo de la fruta, que es fisicamente imposible. Entretanto el liquido y los elementos del recipiente se han reducido tanto que han prendido fuego a la cocina y termino en gayumbos en la calle, comiendo unas chips nuevas con sabor a " peras la vino".